Que son los antojos en el embarazo

Antojos durante el embarazo

Antojos en el embarazo: ¿tienen explicación?

Durante el embarazo muchas mujeres desean dulces, entre otros alimentos o elementos no comestibles como el barro, cenizas, pasta de dientes o tierra. Las mujeres sienten antojos en el embarazo, es un hecho, y esto se debe, en parte, a las fluctuaciones hormonales.

Se despiertan a mitad de la noche capaces de devorar a un chocolate, una caja de galletas o con un deseo extraño de comer tierra, jabón, hielo, carbón… esta es la realidad de alrededor de 75% de las embarazadas, según una encuesta realizada por el sitio web gurgle.com especializado en maternidad, que reveló, además, que el número de mujeres con deseos repentinos de alimentos creció un 45% en los últimos treinta años.

Además, la investigación indica que sólo el 8% de las entrevistadas dijeron sentir deseos durante la madrugada, ya que los antojos son más frecuentes en la tarde y la noche. ¿Cuál es el motivo? Las opiniones se encuentran divididas entre la comunidad científica.

La nutricionista de la Universidad de Sheffield, Fiona Ford, cree que esta diferencia entre las embarazadas actuales y de antaño, se debe al hecho de que hay mayor disponibilidad de alimentos, mientras que otros apuntan a deficiencias nutritivas o a las fluctuaciones hormonales.

Otros hablan de carencias nutricionales por el hecho de que la embarazada tiene que dividir los nutrientes con el feto, pero no todos están de acuerdo. Para Elizabeth Somer, nutricionista con varios libros publicados, no hay enlace ni comprobación científica entre los deseos y las necesidades del cuerpo de una mujer embarazada. “Si las personas tuvieran deseos porque el cuerpo necesita de alguna cosa, comeríamos más vegetales, por ejemplo, y menos chocolate”, afirma.

He aquí las diferentes opiniones:

Carencias nutricionales

La voluntad de comer cenizas o tierra puede ser indicio de una deficiencia de zinc, hierro o calcio. En cuanto al deseo por los dulces puede estar relacionado con la hipoglucemia (cuando pasamos mucho tiempo sin comer, o cuando hay un desequilibrio en el metabolismo de hidratos de carbono) y las ganas de comer algunas frutas exóticas puede significar falta de vitaminas. Así, el deseo por la carne roja sería un indicativo claro de la necesidad de más proteínas y la falta de magnesio provocaría, por ejemplo, el deseo por el chocolate.

Fluctuaciones hormonales

Las hormonas HCG (Gonadotropina coriónica humana) y la progesterona liberada durante la gestación son las grandes responsables de la alteración del apetito. Son ellas los que llevan a un cambio del sentido del gusto, el olfato y del pH de la boca. La embarazada puede sentir el deseo de comer alimentos que no le gustaban antes de estar embarazada y terminar odiando otros que, hasta entonces, le encantaban. Pero… no hay motivos para preocuparse.

Los alimentos liberan dopamina, serotonina y endorfina, sustancias que generan placer y mejoran el estado de ánimo de la mujer embarazada que puede estar inestable durante el

embarazo. Puede ser que nadie sepa por qué surgen estos antojos que suelen ser extraños en algunos casos; pero como la mayoría de estos (así como las aversiones) terminan siendo más curiosos que en serio, no deben constituir motivo de preocupación.