¿Qué es la diabetes gestacional y cómo tratarla?

Qué es la diabetes gestacional y cómo tratarla

La diabetes gestacional es uno de los tantos problemas que se pueden presentar durante un embarazo. Como su nombre lo dices, básicamente es una diabetes que se padece cuando se está embarazada.

¿Cuándo se puede diagnosticar la diabetes gestacional y cómo?

El diagnóstico de la diabetes gestacional se realiza mediante el test de O’ Sullivan, el cual es también conocido como minicurva de sobrecarga, este test se lleva a cabo después de la semana 24 del embarazo.

Sin embargo, si se presentan antecedentes de diabetes en la familia de la mujer embarazada o se tiene historial de diabetes gestacional, es necesario realizar el test durante las primeras semanas, así se tendrá un buen diagnóstico y se tomaran las precauciones correspondientes.

Causas de la diabetes gestacional

El embarazo está ligado a diversos cambios hormonales, los cuales son los principales causantes de la diabetes gestacional. El azúcar en la sangre va en aumento luego de la semana 12 de embarazo, ya que esto le va a permitir al feto transformar el azúcar en energía para sí mismo.

Estos cambios también se ven orientados hacia los tejidos y células, los cuales comienzan a presentar menor sensibilidad hacia la insulina, debido al efecto de ciertas hormonas, esto conlleva a presentar niveles altos de glucosa constantemente.

Posibles complicaciones de la diabetes gestacional

La diabetes gestacional puede causar en la mujer embarazada síntomas negativos como tensión alta y consecuencias graves como el desprendimiento de la placenta, polihidramnios, e incluso un parto prematuro.

En el bebé, la diabetes gestacional puede retrasar su crecimiento dentro del útero, y ya nacido, puede desencadenar crisis hipoglucémicas.

Que hacer cuando se presenta la diabetes gestacional

El control de la diabetes gestacional se basa en una simple dieta baja en calorías, en la que se deben eliminar de la rutina alimenticia los alimentos dulces, sobre todo en el desayuno.

Los alimentos integrales, los productos lácteos semidesnatados, junto a las frutas y verduras que no contienen azucares simples en abundancia serán tus aliados a la hora de comer, además de la carne y el pescado, que pueden conformar tu almuerzo.