Los 4 mitos más populares sobre el embarazo

4 mitos durante el embarazo

Seguramente, una vez que supiste que serías mamá y se lo contaste a tus amigas y familia comenzaste a recibir sugerencias y consejos (a menudo, no solicitados) por parte de todos. La verdad es que existen muchas opiniones orientadas sobre el embarazo, por tanto, el riesgo de confusión es elevado.

Cuales son estos mitos

En muchos casos, se trata de mitos sin fundamento, (como, por ejemplo, la convicción de que hay que comer por dos), que ya hace tiempo se ha abandonado. Algunos tienen un trasfondo de verdad y otras afirmaciones todavía despiertan dudas.  

¿Verdaderas o falsas? 

¿ Hay que evitar el contacto con todos los animales domésticos estando embarazada ?

Realmente, como método de prevención, es mejor ser prudente únicamente en el caso de los gatos y los canarios, potenciales portadores de toxoplasmosis. Si no has adquirido la inmunidad contra esta infección, siempre es recomendable que evites ocuparte de la limpieza de la caja del gato o de la jaula del canario. 

Durante el día, ¿Hay que notar diez movimientos del bebé?

Uno de los mitos sobre el embarazo se trata de contar los movimientos fetales. ¿La verdad?, no existe un número de referencia: lo importante es que los movimientos del niño tengan un ritmo habitual propio, que la mamá pueda percibir a lo largo del día.  

¿El ácido fólico debe tomarse antes de empezar el embarazo?

Existen muchos motivos para empezar a tomar esta importante sustancia desde el inicio de la edad fértil, no solo antes del comienzo de la gestación. En el embarazo, el ácido fólico alimenta las células del sistema nervioso central del bebé, combate el riesgo de espina bífida (malformación de la columna vertebral) y ayuda a la mamá a perder menos hierro. 

Métodos para predeterminar el sexo del bebé: ¿totalmente fiables? 

 Falso. Que si estás redonda, que si no, si te cambia la nariz o el cabello. Se trata de un autentico mito sobre el embarazoNo hay métodos válidos para determinar el sexo del bebé. Prepararte para acoger con alegría al bebé que vendrá, sea cual sea su sexo.