Los 10 mandamientos de la mamá primeriza parte 2

Mamá primeriza

4) No desistirás de la lactancia

Existe mucha propaganda sobre la importancia de la lactancia materna, pero no se habla mucho de la dificultad de dar el pecho. Y las causas son muchas; por ejemplo: la leche simplemente no sale, tu bebé puede no ser capaz de hacerse con el pezón correctamente, o tiene la boca demasiado pequeña y no cuenta con la fuerza suficiente para aspirar. Además, tu ansiedad por no poder dar el pecho puede alterar aún más el proceso. Sin embargo, no te rindas. Es todo parte de un aprendizaje y, cuando menos te lo esperes, el bebé será capaz de mamar por sí sólo. Así mismo, con el tiempo descubrirán la posición más cómoda para ambos, y podrán disfrutar de la mejor manera de ese momento único.

5) No te culparás

Por más natural que pueda parecer, y por más que haya soñado con este momento, a veces, simplemente, las cosas no salen como lo planeamos (o deseamos). Por eso, no te culpes, porque no estás sola. Si no puedes dar el pecho, relájate y consulta con el pediatra algunas opciones alternativas. Lo importante de la lactancia, a final de cuenta, es que tu bebé pueda sestar alimentado y saludable.

6) No ignorarás las señales de sueño de tu bebé

Quien es mamá sabe el dolor que conlleva que se pase el horario en que el bebé toma la siesta. Si no lo sabes o lo pasaste por alto, tu bebé te lo va a recordar de la mejor manera que conoce: llorando bastante. Tan importante como crear una rutina para el bebé es respetar los horarios. Claro, a veces simplemente no podemos seguir estrictamente la rutina, pero seguirla puede ser reconfortante para ti y tu hijo. Así que si tu bebé se empieza a frotar los ojitos, a rascarse la nariz o las orejas, y bosteza constantemente, puedes tener la certeza de que es su hora de dormir.