Los 10 mandamientos de la mamá primeriza parte 1

Mamá primeriza

Los 10 mandamientos de la mamá primeriza

Listo. El momento más esperado de los últimos nueve meses (al menos) llegó y ahora te encuentras ante una nueva personita y una nueva vida. Puede que ya te sientas preparada porque consideras que has leído suficiente teoría. Fueron miles de libros, revistas y sitios web visitados, ¿no es así? Pues ahora ha llegado la hora de afrontar la práctica, con el máximo de energía posible. ¡Bienvenida al club! El inicio de la jornada no será fácil, ya que se están conociendo. Por eso, y porque muchas mamás pueden sentirse sumamente nerviosas; en esta ocasión te presentamos los 10 mandamientos de la mamá primeriza, que sin duda te ayudarán en el nuevo papel que tienes que desempeñar.

1) No tendrás vergüenza de pedir ayuda

Ser madre es algo que la gente no nace sabiendo hacer, sino que se aprende. Tu bebé no vino con un manual de instrucciones. Este manual deberá escribirse por ustedes, los padres. Sin embargo, nunca dudes en pedir ayuda, porque es seguro que  la vas a necesitar. De hecho, puedes convocar a una auténtica red de apoyo: madre, hermana, padre, compañero, compañera, mejor amiga, suegra… en los momentos de mayor dificultad, la experiencia de otras mujeres puede ser un gran apoyo para saber qué hacer.

O, simplemente, un hombro amigo para llorar sin miedo de los prejuicios; algo que puede tener un enorme poder.

2) Serás fiel a tu sexto sentido

La madre que lo es por primera vez, puede adoptar cierto sentimiento de inseguridad; si es así, recurre a otras madres, más experimentadas, en busca de consejos. Pero recuerda: lo que sirvió para tu mamá o tu suegra, puede no servir para ti y para tu bebé. Frente a la duda, sigue siempre tu sexto sentido. Este, en general, no suele fallar en las mamás.

3) No compararás tu cuerpo con el de las otras mujeres

Cada embarazo es diferente, ¿verdad? Lo mismo se puede decir para nosotras, como mujeres. Cada una de nosotras tiene un ritmo diferente. Y cuestiones como la genética, el estilo de vida, e incluso si das el pecho a tu bebé, que van a influir directamente en el ritmo en que tu cuerpo recupera la forma que mantenía antes del embarazo. Si el resultado que esperas obtener tras el parto aún no se ha alcanzado, no te compares con otras madres, ya que esto sólo te hará sentir más ansiosa y frustrada.