Cuidados del Cordon Umbilical

cordon umbilical

El cordón umbilical es una prolongación de la placenta formada por vasos sanguíneos recubiertos por una “gelatina” que termina en el ombligo de tu bebé. Por el mismo se nutre y respira tu hijo cuando está dentro de tu vientre. Cuando nace tu bebé el medico obstetra corta el cordón umbilical aunque todavía, vas a permanecer unida a él por un “cordón invisible” durante muchos años. La cicatriz de esa unión es lo que todos llamamos el “ombligo”. Esa cicatriz nos recuerda que alguna vez estuvimos unidos biológicamente a otro ser, del que recibimos durante nueve meses amor y alimento para sobrevivir.

Cuando tu bebé nace y se corta el cordón, el tejido gelatinoso que une sus vasos se deshidrata, seca, se atrofia y finalmente muere. Es importante que este proceso se desarrolle en el tiempo previsto y en las condiciones de asepsia adecuadas. Durante ese tiempo, que dura entre siete y diez días, debes higienizarlo y evitar el baño directo del bebé. El agua del baño humecta los tejidos, que junto a la temperatura corporal son condiciones que pueden facilitar la aparición de infecciones.

Algunas enfermedades como el hipotiroidismo pueden prolongar el tiempo de caída del cordón umbilical, por lo que los pediatras siempre interrogamos a los padres cuándo se cayó.

RECOMENDACIONES: LIMPIEZA DEL CORDON UMBILICAL

El cordón umbilical debe higienizarse con una gasa estéril embebida en alcohol en cada cambio de pañal.

Se debe pasar por la base, en la unión entre la gelatina y la piel del bebé, cubriendo la piel que rodea el cordón.

Puede quedar al aire libre o dejarlo envuelto en una gasa seca, en ambos casos se facilita y acelera su “deshidratación”.

Lo habitual es que se caiga entre los 7 y 10 días.

Una vez que se seca y cae, se debe continuar higienizando la zona por 48 hs más.

Si notas que el cordón se torna “enrojecido” o “maloliente” debes consultar rápidamente con tu pediatra debido a que puede haberse infectado y requiere tratamiento.