Conoce como prevenir la temida Espina Bífida desde el embarazo

Acido folico y espina bifida

Conoce como prevenir la temida Espina Bífida desde el embarazo

Las mujeres que tienen edad suficiente para tener bebés deben tomar ácido fólico antes y durante los primeros tres meses del embarazo. Debido a que la mitad de los embarazos en promedio no son planeados, la Asociación de Espina Bífida de Estados Unidos pide a las mujeres tomar una vitamina con 400 mcg (0,4 mg) de ácido fólico todos los días durante los años de sus vidas en que son posiblemente capaces de tener hijos. 

¿Qué se puede hacer para prevenir la espina bífida?  

Las mujeres que tienen un hijo o un hermano con espina bífida, han tenido un embarazo afectado o tiene espina bífida sí debe tomar 4.000 mcg (4,0 mg) de ácido fólico durante uno a tres meses antes y durante los tres primeros meses de embarazo. 

¿Se puede detectar la espina bífida antes del nacimiento?  

Sí. Hay tres pruebas: 

  • Un análisis de sangre durante las semanas 16 a 18 del embarazo. Esto se llama alfa-fetoproteína (prueba de detección AFP). Esta prueba es superior en aproximadamente un 75-80 por ciento de las mujeres que tienen un feto con espina bífida. 
  • Una ecografía del feto. Esto también se llama sonograma y puede mostrar signos de espina bífida como la columna vertebral abierta. 
  • Una prueba en la que se toma una pequeña cantidad del líquido del útero a través de una aguja delgada. Esto se llama amniocentesis materna y se puede usar para observar los niveles de proteína. 

Sin embargo, los padres deben saber que ninguna prueba médica es perfecta, y estas pruebas no siempre son correctas. 

¿Qué limitaciones físicas existen?  

Las personas con espina bífida deben aprender a moverse por sí mismos sin ayuda, mediante el uso de cosas como muletas, aparatos ortopédicos o sillas de ruedas. Con ayuda, también es posible que los niños aprendan cómo ir al baño solos. Los médicos, enfermeras, maestros y padres deben saber qué puede y qué no puede hacer un niño para ayudarlo (dentro de los límites de la seguridad y la salud) a ser independiente, jugar con niños que no están discapacitados y cuidar de sí mismo.