Gatos, perros y bebes recien nacidos

Bebe y perro

¿Debo mantener mi mascota alejada del recién nacido?

Mucha gente teme por la relación de su futuro bebé con la mascota de la casa, pero ¿ Es realmente peligroso tener un perro en contacto con el nuevo integrante de la familia ?

Probablemente hayan visto esas noticias donde la mascota ataca a un niño, algunas incluso terminando en tragedias peores que un simple rasguño, pero todo es relativo. No todos los canes resultan ser violentos para con los chicos si se toman ciertas medidas, como el adiestramiento.

Es más, una mascota en la casa seguramente proporcione algo positivo en el futuro como compañía, el ayudar al desarrollo de la conciencia sobre la responsabilidad y, sobre todo, mucho amor.

Hay que tener en cuenta la raza del can para ver el carácter del mismo, aunque estas características particulares de cada raza no sean necesariamente determinantes a la hora de comprender su personalidad. Los perros como el Rottweiler, el Pitt Bull y el Staffordshire Terrier son consideradas razas muy peligrosas, pero, si bien hay características particulares de cada raza, el miedo que viene con ellas esta puramente vinculado a la educación del mismo.

Aun así, no se puede ignorar el hecho de que un animal sigue siendo un animal y que, por más que se lo eduque desde cachorro y sea un perro amigable, sigue teniendo su instinto. No es recomendable dejarlos solos juntos, pero esto no es excusa para no adiestrar a la mascota.

Incluso las razas que tienen fama por ser amigables con los niños, como el Beagle, el Labrador, el Golden, el Collie y el San Bernardo, pueden llegar a atacar si se sienten molestos o asustados por el comportamiento del pequeño. No debemos olvidar que siguen teniendo su instinto depredador.

Para lograr que el perro se acostumbre al nuevo integrante de la familia, lo ideal es ponerlos juntos (siendo vigilados) para que él comprenda y se adapte a los nuevos olores y sonidos, así como a las nuevas rutinas que vendrán con el nuevo humano. La socialización es fundamental para lograr que se mezclen con facilidad.

Si notan que el perro no logra acostumbrarse y le ladra o gruñe, lo ideal es llevarlo a un adiestrador especialista y evitar el intentar educarlo por nosotros mismos. Hay mucha información de la que carecemos y es preferible evitar accidentes.