Como fortalecer el lazo entre el padre y el hijo

Un Padre no "ayuda" en la crianza de su hijo, ejerce la paternidad

Un Padre no “ayuda” en la crianza de su hijo, ejerce la paternidad

Un gran tema que nos pone ansiosos durante la crianza de nuestros hijos es la pregunta: “¿Lo estoy haciendo bien?”. Uno no puede evitar compararse a otros padres, comparar a nuestros hijos, comparar la relación.

La preocupación por nuestro método de educación y vínculo con nuestros hijos es el primer paso a una buena relación.

Si bien no podemos darte todas las respuestas, hay algunas claves a tomar en cuenta al actuar y vivir en familia, porque todos necesitamos alguna ayudita de vez en cuando, ¿no es verdad.

Queremos darle lo mejor a nuestros hijos, protegerlos y mantenerlos felices, confiados, libres e inteligentes. El primer paso, por más que parezca obvio, es escucharlos. Comprender y aprender sobre sus gustos, sus disgustos y sus pensamientos en general nos ayudara a comprender un poco más su personalidad y a darles el espacio para poder hablar de esto. Ser escuchados y tomados en cuenta es fundamental para su confianza en sí mismos. La escucha activa hace que se sientan menos inhibidos cuando se les pregunte algo y nos permite comprender con facilidad sus necesidades.

Así, puede suceder que nos sintamos un poco en desacuerdo con estos gustos y opiniones, la clave está en preguntarnos ¿Pone en riesgo a nuestro chico lo que hace o piensa? Lo que suele suceder es que dejamos llevar por nuestros prejuicios y le enviamos señales negativas con respecto a esos gustos. Es importante dejar de lado estos prejuicios y permitir a nuestros chicos valerse por quienes son, su personalidad y sus opiniones y apoyarlos sin que sientan la presión del rechazo. Tal vez dejar a la nena practicar un deporte o comprarle la cocinita al nene no sea tan malo como parece. Resulta fundamental que encuentren su hogar y a sus padres como un lugar seguro al que recurrir.

Es probable que la rutina nos haga olvidar demostrar todo el amor que sentimos por ellos, puede que ellos sientan que son una carga o que se sientan desatendidos. Hay que recordar que no somos sus amigos, sino sus padres y que hay reglas que respetar, pero, aun así, demostrarles que están dispuestos a ayudarlos y apoyarlos tanto en lo que les gusta, como en los malos momentos, les mostrará que pueden confiar en ustedes y que son comprendidos.