Como calmar el berrinche en los niños parte 2

Como calmar los berrinches

Ya de acuerdo con la idea que ante el berrinche lo mejor es actuar, nos confrontamos a la siguiente etapa: cómo hacerlo. En primera instancia, solemos creer que ante el berrinche la única postura posible es expresar nuestro desacuerdo,  lo demostramos a través de enojo, de gritos y castigos con resultado de malestar para nosotros y para el chico.

Paciencia y explicar las razones de nuestra decisión

Otra opción, si somos más pacientes, es explicar al nene el porqué de nuestra decisión y es en esos casos donde vemos al chico llorando y pataleando y la mamá explicando y explicando en un momento en el cual, la criatura nada puede entender.

Entonces ahí es donde debemos poner en práctica otros recursos que se pueden relacionar con la contención, la distracción o el humor. Pero siempre teniendo en cuenta que el uso de un recurso en exceso suele ser ineficaz.

A veces, a los papás nos cuesta consolar con un abrazo al niño durante el berrinche, porque no podemos negar que la situación nos fastidia, nos frustra y nos pone nerviosos y poco afectuosos. Poder sostenernos en nuestro rol como padres permitirá que veamos al niño en la verdadera situación de dependencia, de inexperiencia ante la frustración y angustia del berrinche y así tomar otra posición para poder calmarlo.

Dar explicaciones del “no”

Si ya pasamos la etapa de la explicación una o dos veces, la insistencia del niño en realidad es una presión para que cedamos ante el permiso, más allá de la comprensión dela causa. No le interesa realmente el por qué, lo que quiere es satisfacer su demanda y utiliza los recursos de los que dispone y siente que le pueden resultar: insistir, llorar y gritar.

Todos los papás tendemos a ser autoritarios, y es por eso que cerrar el tema con un “no, porque yo lo digo” nos asusta. Las causas en realidad existen, nuestro criterio las avala aunque los chicos no la puedan comprender.

Es importante que el control siempre permanezca del lado de los padres para que los chicos entiendan que son ellos los que tienen la última palabra.

Trabajar tempranamente con los chicos la respuesta ante los berrinches es fundamental para el control de la frustración y los límites. La vida nos demuestra que tarde o temprano los chicos deben acatar normas y reglas, que hoy le imponemos los padres, mañana el colegio, pasado la ley, las otras personas, la disponibilidad económica, el estado, los deseos y derechos de los otros etc.

Si bien es importante que tengan un espíritu crítico y “peleen” por sus objetivos, la infancia no es la etapa en la cual fomentar este tipo de criterios y cuanto antes adquieran el control de su frustración podrán evitarse malestares, choques y castigos de distinta índole de acuerdo a la edad en que se encuentren.

Un chico que no logra controlar sus demandas y comprender el funcionamiento de los límites a los 2 años y reacciona a sus demandas insatisfechas con berrinches, tendrá más choques y conflictos en cuanto a su vinculación no sólo con sus padres, sino con todo su entorno. Siempre es mejor que encuentren los límites en la familia, donde los intereses de establecerlos se plantean desde su bienestar, en otros contextos quizás se prioricen otros intereses y el choque ante el límite puede ser más violento para el niño.