Coeficiente intelectual

Como medir el coeficiente intelectual de un niño

Como saber el coeficiente intelectual de un niño

Al hablar de inteligencia en términos cuantitativos recurrimos al coeficiente intelectual “CI”. Este cociente o coeficiente requiere a una valoración numérica de la inteligencia y se obtiene a través de técnicas específicas. Medir este coeficiente ayudará a evaluar las habilidades cognitivas de los chicos y así ayudarlos a adaptarse en su desarrollo.

 

Existen diferentes grados de coeficiente intelectual “CI”. Según el puntaje obtenido en los test sabremos cuanto se acerca o se aleja el niño del funcionamiento normal. Es decir, nos informa si el niño presenta un rendimiento intelectual acorde a su edad y etapa madurativa. Teniendo en cuenta que el valor normal o promedio es de 100 y el desvío es de 10 puntos, en consecuencia, todo valor que se encuentre entre 90 y 110 indicaría un rendimiento promedio.

Para establecer valores precisos. existen categorías descriptivas y puntuaciones típicas, que son:

  • CI de 69 y menos: muy bajo o deficiente
  • CI de 70 a 79: bajo o fronterizo
  • CI de 80 a 89 medio bajo o normal lento
  • CI de 90 109 promedio o normal
  • CI de 110 a 119 medio alto o normal brillante
  • CI de 120 a 129 alto o superior
  • CI de 130 o mas: muy alto o muy superior

¿ Como se mide el coeficiente intelectual de un niño ?

Para calcular el coeficiente intelectual de un niño se administran test estandarizados y normalizados según su edad cronológica. Los test constan de diferentes pruebas que el niño debe realizar, cada una adecuada a su edad y etapa de desarrollo. Es por eso que las tareas implicadas en los test varían en el contenido y en el proceso cognitivo. A su vez, están segmentadas en bloques de edad para su administración. Entre los test más utilizados encontrarnos el Wisc IV y el Wippsi III.

Para realizar pruebas de coeficiente intelectual el niño debe poner en actividad su inteligencia total

Es decir, se pondrán en juego los dos tipos de inteligencia que luego constituirán el coeficiente intelectual total. Una de ellas es la inteligencia fluida, es la que traemos desde que nacemos y no está influenciada por el ambiente. Esto significa que es independiente de los aprendizajes que provienen del entorno, ya sea de la escuela o del hogar. La segunda se denomina inteligencia cristalizada y está directamente relacionada con contenidos e información que el niño adquiere del medio cultural en el cual vive. Se refiere a los conocimientos que los niños paulatinamente van incorporando por estar inmersos en un ambiente estimulante. Una vez obtenido estos dos coeficientes se realiza el cálculo necesario que determinara el coeficiente intelectual total.

Como se mencionó anteriormente las técnicas están adecuadas a las diferentes edades, incluyendo el nivel de lenguaje requerido. Pues necesitamos que el niño comprenda las consignas para poder expresarlas y/o ejecutarlas.